Controladores avisan que el recorte en El Hierro puede repetirse en La Palma: “No se puede sostener en el tiempo”
La falta de personal en las torres de control de los aeropuertos gestionados por la empresa privada Saerco ha vuelto al primer plano tras el recorte de horario aplicado en el aeropuerto de El Hierro, una situación que, según el sindicato USCA, podría repetirse en La Palma si no se refuerzan las plantillas. La portavoz de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), Susana Romero, advierte en una entrevista concedida a ElTime.es que los aeropuertos gestionados por esta compañía en Canarias cuentan con una dotación de personal inferior a la que existía antes de la privatización del servicio, entre ellos el palmero, especialmente tras la ampliación de su horario operativo.
Romero explica que la situación de El Hierro fue advertida al Ministerio de Transportes y a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) por parte del sindicato desde el pasado mes de julio. Según indica, la unión sindical trasladó desde el inicio su preocupación por la privatización de este servicio en varios aeropuertos de Canarias, aunque el problema no es exclusivo de Canarias, si bien las consecuencias en el Archipiélago son más graves por la alta dependencia del transporte aéreo.
El sindicato atribuye el recorte de horarios en El Hierro a plantillas “extremadamente ajustadas”, que no permiten cubrir incidencias habituales como bajas por enfermedad, permisos o paternidad, un patrón que se repite en el resto de islas. “Hasta ahora, el servicio se ha mantenido gracias a que los propios controladores han renunciado, de forma voluntaria o involuntaria, a vacaciones y permisos recogidos en el convenio. Eso no se puede sostener en el tiempo”, sostiene la portavoz de USCA.
El aeropuerto de La Palma también está “infradotado”, sostiene el sindicato
En el caso del aeropuerto de La Palma, Susana Romero detalla en declaraciones a este medio que la plantilla pasó de seis a ocho controladores con la ampliación del horario operativo, que desde noviembre se extiende de 07:00 a 23:00 horas, frente al tramo anterior de 08:00 a 21:30 horas.
No obstante, el sindicato considera que esta dotación sigue siendo insuficiente y estima que serían necesarios al menos dos controladores más para garantizar vacaciones, permisos y la cobertura de incidencias.
Romero compara esta situación con la gestión pública del servicio. Como ejemplo, señala que ENAIRE contrató a ocho nuevos controladores para ampliar el horario en el aeropuerto de Tenerife Norte, mientras que en La Palma Saerco reforzó el servicio con un solo controlador. “No se puede tener servicios de primera y de segunda”, sostiene.
USCA insiste en que el problema no se limita a El Hierro y advierte de que podría producirse en otras islas, ya que, según el sindicato, todas las torres gestionadas por Saerco presentan problemas de infradotación.
Riesgos y seguridad aérea
Más allá de los recortes de horario, USCA alerta de los riesgos que puede tener la falta de personal en un sector especialmente sensible. Romero subraya que el aéreo es el más seguro de los transportes porque cuenta con múltiples barreras de seguridad, pero advierte que no se debe “jugar con los márgenes”.
La portavoz defiende la inversión en tecnología para mejorar la eficiencia, pero insiste en que no puede hacerse a costa del factor humano y en un contexto de aumento del tráfico aéreo. “La sobrecarga y la fatiga tienen riesgos en el servicio”, señala.
Preguntada por la sanción anunciada por Aena a Saerco por incumplimiento de contrato en El Hierro, la portavoz de USCA considera que es solo “de cara a la galería”, pues consideran que “han pasado demasiadas cosas graves como para permitir que vaya en crescendo”, pero a su juicio, Aena prioriza ofertas económicas a la baja “sin ver lo que esconden”.
Por eso, USCA reitera su petición de que el servicio vuelva a manos públicas a través de ENAIRE. Como precedente cita el caso del aeropuerto londinense de Gatwick, cuya torre de control volvió a ser gestionada por la empresa NATS, participada por el Estado británico. “Turistas y residentes de las diferentes islas tienen derecho a tener un transporte seguro y serio. Es uno de los servicios que deben estar en manos públicas y a los hechos nos remitimos”, concluye la portavoz durante su entrevista con el ElTime.es.
Las reacciones institucionales en La Palma
La situación del aeropuerto palmero también ha generado preocupación a nivel institucional. El presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez, ha manifestado su preocupación por la crítica situación que atraviesa el servicio de control aéreo en el Aeropuerto de La Palma y ha calificado de “inadmisible” la precariedad del servicio, en un territorio que depende del transporte aéreo tanto para la conectividad turística como para la movilidad de sus residentes.
Por eso, el presidente ha hecho un “llamamiento urgente” a AENA para que resuelva el déficit de controladores en las torres; garantice el cumplimiento de los horarios y priorice el carácter estratégico de estas instalaciones por encima de “criterios de rentabilidad económica”.
Actualmente, en el archipiélago canario, la entidad pública ENAIRE mantiene la gestión únicamente en los aeropuertos de Tenerife y Gran Canaria. El resto de las instalaciones están privatizadas, operadas por la empresa Saerco.

